Cómo lo han hecho otros 3

ALQUIMISTAS DE LA PALABRA. CREACIÓN LITERARIA.POESIA 18.SONETO.

Vamos a leer el soneto titulado “A una nariz”. Se trata de una caricatura que compuso Francisco de Quevedo y Villegas, (Madrid, 1580 - Villanueva de los Infantes, 1645) Este autor fue espía y conspirador cortesano. Tradujo de cinco o seis lenguas y en la suya escribió como nadie ha podido volver a hacerlo, dedicó este maravilloso soneto al Conde-Duque de Olivares, lo que le valió el destierro. Sufrió tantos que el buen hombre ya ni se molestaba en deshacer las maletas...

Érase un hombre a una nariz pegado,

érase una nariz superlativa,

érase una nariz sayón y escriba,

érase un peje espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,

érase una alquitara pensativa,

érase un elefante boca arriba,

era Ovidio Nasón más narizado.

Érase un espolón de una galera,

érase una pirámide de Egipto,

las doce Tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,

muchísimo nariz, nariz tan fiera

que en la cara de Anás fuera delito.