Antes de escribir

Cuando se escucha a un personaje en un diálogo, el lector tendría que poder saber algo de como es al fijarse en como habla, las palabras que usa, el tono e incluso las incorrecciones que aparecen, Un gran escritor como es Thomas Mann usa una técnica muy interesante: los personajes a menudo son reconocibles por aquellas palabras o frases que repiten una y otra vez: uno recurre a frases en francés, otro usa «ejem» y otro «por favor, caballero».

Tras decidir el nombre del personaje, se impone otorgarle una manera de hablar. Cada uno de nosotros tiene una manera de hablar única, como son únicas nuestras huellas dactilares, y lo mismo debe suceder con los personajes. La manera de hablar puede ser imperativa o sumisa, suave o estridente, lenta o rápida; triste o alegre, activa o depresiva, regional, extranjera, titubeante, ondulante, melódica...

Cuando necesitemos hacer hablar a nuestros personajes en un diálogo, debemos trabajar de la siguiente manera:

a) Imaginar como hablaría en ese momento preciso.

b) Escuchar al personaje mentalmente diciendo esas palabras.

¿Que datos necesitamos para conocer a nuestro personaje? En principio puede ser suficiente con conocer estos aspectos:

  • ¿Cómo es? ¿Quién es? ¿Cómo se llama? ¿Qué quiere conseguir?
  • ¿Tiene algún tipo de vocabulario personal?
  • ¿Qué edad tiene? ¿A qué generación pertenece?
  • ¿Qué nivel socio-cultural tiene? ¿Qué profesión?
  • ¿Qué emoción trata de trasmitir?
  • ¿Qué relación existe entre los dos personajes? ¿Que tipo de registro van a utilizar entre ellos?

Esta puede ser la ficha:

¿Quién es?

Uso vocabulario personal

Edad

Nivel socio- cultural. Profesión

Emoción que trata de trasmitir

 

 

 

 

 

 

El registro coloquial, es el intento de escribir como se habla habitualmente, está presente desde siempre en la literatura como modo de reflejar los modos de vida y las costumbres de los pueblos. Suelen darse en la comunicación familiar o entre amigos. El registro coloquial o familiar se caracteriza por la falta de planificación, la preferencia por las estructuras simples y la expresividad del hablante.

El registro formal se emplea con las personas con las que no tenemos ese grado de confianza. En él deben evitarse los rasgos anteriores.