Cómo lo han hecho otros.

¿Resulta creíble el dialogo que he escrito? Plantearse la credibilidad del diálogo es una cuestión de importancia absoluta, una condición esencial en la elaboración de textos que lo contiene, porque si los parlamentos no son creíbles, el lector abandonará la lectura desilusionado. En este sentido, debemos considerar ineludible el control de los dos aspectos siguientes:

  • Los parlamentos individuales

La base es la pregunta ¿cómo hablaría mi personaje?, anterior a la puesta en marcha de sus parlamentos. Una voz lleva incorporados una visión del mundo y un repertorio de recursos lingüísticos. Para ello, es conveniente tener claro que lo hará según su profesión, su edad, su origen, sus experiencias, sus objetivos y la situación que vive en cada episodio.

Una vez escritos los parlamentos, el mejor modo de comprobar si lo hemos hecho bien es recurrir a la ficha confeccionada previamente y al esquema de relaciones entre los personajes, según el cual deducimos qué debe transmitir uno al otro.

  • El intercambio de parlamentos entre dos o más personajes.

Tener muy claro qué puede y debe decirle un personaje al otro o a los otros.

Para que los personajes resulten auténticos hay que escribir desde los personajes, respetarlos como entidades autónomas, no dejamos llevar por nuestras propias posibles reacciones o sistema de pensamiento.

Podemos presentar a través del diálogo los siguientes aspectos:

La manera de pensar

El diálogo permite mostrar el hilo de pensamiento de cada hablante frente a un asunto.

Ejemplo:

Tenemos a dos personajes que están de acuerdo en que hay que comer menos carne y lo dicen de la siguiente manera:

-Templanza necesita este mundo. Principalmente templanza y solidaridad. Cuidado de la Tierra a la que se hace sufrir con violencia y al fin el que sufre es nuestro cuerpo.

-Es cierto, nuestro pobre cuerpo que después se carga de colesterol y carnes flácidas. Hacerte bien a ti es hacer bien al prójimo, pienso yo. Y si una tiene un cuerpo agradable, los que te ven se sentirán gratificados.

Los dos hablan del mismo tema, pero no dicen lo mismo.

El primero habla de la ecología. La segunda habla de la posibilidad y los posibles beneficios de tener un cuerpo atractivo. En consecuencia, pueden detectarse las diferencias entre los personajes.

Un temperamento.

Reforzar la respuesta temperamental del hablante mediante el diálogo nos da la posibilidad de construir una personalidad.

Ejemplo:En una situción de combate el capitan Prados se encara con un soldado.

Hora de contraatacar. Prados me apuntó con el dedo.

-¿ Quién eres tú ? ¿Eh ?Dímelo. Yo seré un fracasado, pero tú, ni eso. Un muerto de hambre, un borracho que ni siquiera disfruta bebiendo. Un gabacho de mierda.

TINO PERTIERRA, Toda la verdad sobre las mentiras de los hombres

La forma de actuar

Determinada actitud o forma de reaccionar ante la misma situación pueden marcar una forma de estar en el mundo.

Ejemplo: Sancho le está pidiendo a Don Quijote que firme un documento sobre la cesión de animales para él. Don Quijote le dice que en los libros de caballerias no se firman las cartas. Cada uno de ellos tiene una forma de actuar en su vida : uno es un idealista y el otro está apegado a lo material y por ello cada uno actúa de forma muy diferente.

-Pues ¿qué se ha de hacer de la firma? -dijo Sancho.

-Nunca las cartas de Amadís se firman -respondió Don Quijote.

-Está bien -respondió Sancho-, pero la libranza forzosamente se ha de firmar, y esa, si se traslada, dirán que la firma es falsa y quedaréme sin pollinos.

MIGUEL DE CERVANTES, Don Quijote de la Mancha