ANTES DE ESCRIBIR


 
 
 
 
 
Para establecer un diálogo entre dos objetos diferentes lo que vamos a hacer es una PERSONIFICACIÓN:
Consiste en hacer que un objeto que no tiene vida (inanimado) realice acciones o tenga sentimientos como un ser vivo ( persona=PERSONIFICACIÓN)
 
 

Ejemplo: La camisa color de cartón antiguo, tan triste como sus mismos pantalones

Gabriel García Márquez

Las camisas no pueden estar tristes porque no tienen sentimientos. Esto es una personificación, imaginamos que la camisa puede portarse como una persona.

Otro ejemplo, esta vez en verso:

  Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata.

Gerardo Diego

El Duero, un río, no puede sonreir, ni tener barba, ni envejecer...

 
Ahora lo que debes hacer es pensar qué cualidades tienen los dos objetos que van a dialogar, en este ejemplo, una pizarra y una tiza:
 

Lo bueno de una tiza es que puede pintar un dibujo maravilloso en la pizarra o un precioso verso o una intrigante historia. La tiza, en unas buenas manos, puede enseñar a los demás a vivir en un mundo mejor; con sus palabras escritas o pronunciadas, con sus actuaciones, con su forma de ser.

Es un material barato, fácil de limpiar, se puede borrar, aunque hace mucho polvo.

 

 

La pizarra es muy resistente. Suele servir de soporte para dibujos, operaciones matemáticas, oraciones... Le encanta que la acaricien con un borrador, le hace cosquillas. Por las mañanas se viste con la fecha del día y le parece que así está guapa. Se pone de frente a los alumnos de una clase y les mira a los ojos, escucha sus palabras y observa cómo aprenden y crecen.

  Recuerda:

  1. Cada vez que un personaje interviene se utiliza un renglón nuevo ( punto y aparte).
  2. La intervención comienza con un guión
  3. Si el narrador explica algo, se termina primero con otro guión las palabras del personaje -¡Atchiss! -contestó Papá Noel
  4. Hay que indicar cada vez quién está hablando ( dijo Papá Noel/ dijo él/ susurró ella...)
  5. Las preguntas y respuestas deben estar relacionadas, tener sentido.