Fase de creación e interacción.

A continuación se entra en la fase de creación e interacción. En la misma tiene una importancia capital los procesos metalingüísticos. Los alumnos escriben un texto inicial que ni siquiera tiene que estar completo y lo envían por correo electrónico a los Alquimistas (o profesores). Comienza de este modo la fase de interacción y de regulación de la creación. Tengamos en cuenta que este primer texto nos da una gran información sobre lo que el alumno es capaz de hacer y también sobre lo que conoce y, sobre todo, lo que está realmente empleando en la creación. Nos informa de su competencia en la escritura de este tipo de textos A partir de este documento podemos diseñar las ayudas que de modo personal le ofreceremos. Por motivos tanto de reusabilidad de los materiales como de capacidad de adaptación a cada alumnos y sus auténticas necesidades las ayudas aparecen fuera de las propuestas. Con ello logramos presentar unas actividades sencillas y que alumno pueda leer con facilidad y dejamos que sea en la interacción a través del correo cuando se le indiquen, si le hace falta, los puntos de las ayudas que debe consultar. Así pues es el profesor el que le indica a un determinado alumno a partir de una necesidad concreta que debe buscar en forma de ayuda

Conocemos que las regulaciones se sitúan en ámbitos distintos:

  1. Las que están provocadas por el enseñante en el conjunto de la actividad, a partir de su actuación, de los materiales que aporta, de la situación o proyecto que crea u oferta, etc.
  2. La interacción que se da entre profesor y alumno y que esencialmente en este caso es a través del formato electrónico, pero también puede ser presencial.
  3. Las que se da entre dos alumnos de una forma individualizada, a partir de la iniciativa de uno de los dos o bien inducidos por el profesor.
  4. Y finalmente las autorregulaciones del propio alumno, que son las que le llevan al aprendizaje.