Cruce de líneas 2. Elisa Fajardo.

-¿Pedro? ¿Eres tú?

-¿Lucía? ¿Eres Lucía?

-No, creo que se han cruzado las líneas.

-Ah! es que estaba llamando a una amiga para preguntarle cómo le había ido el viaje que ha hecho a Francia y no me parecía que era ella pero...

-Pues yo, estaba llamando a mi novio y ha sonado una voz de chica y ya sabía yo, que esto era, que se habían cruzado las líneas.

-Pues yo creía que eras mi amiga, pero me ha sonado algo raro su voz.

-Jaja pues ya es la tercera vez que me sucede este tipo de cosas el otro día también me pasó una cosa parecida.

-¿A si? ¿Y cómo fue?

-Pues que estaba llamando a mi madre y me salió un chico y se pensaba que era su mujer y me dijo que tenía que comprar leche, azúcar y muchas cosas más, yo me quedé un poco extrañada y le dije, creo que se han cruzado las líneas yo no soy la persona que tu crees que estás hablando con ella, él me dio las disculpas y me dijo que lo sentía y ambos colgamos.

-Jaja pues qué chulo, a mi nunca me ha pasado esto, por eso me he quedado un poco rallada al oír que esta no era la voz de mi amiga.

-Je je es normal a mi la primera vez también me ocurrió lo mismo pero ya las dos tenemos experiencia de esto.

-Si es verdad, podríamos conocernos ¿no?

-Si, claro.

-¿De dónde eres?

-Yo de Valencia y ¿tú?

-Yo soy de Valencia también.

-Ah! pues que casualidad ¿no?

-Si, podríamos quedar un día para conocernos e ir a tomar algo ¿no crees?

-Vale, por mi estupendo cuando quieras me lo dices.

-Ya que estamos hablando ahora por teléfono, podríamos quedar ya ¿no?

-Vale, pues podríamos quedar el día 10 miércoles de Junio si quieres, que yo ese día lo tengo libre ¿vale?

-Vale por mi estupendo, pero ¿Dónde y a qué hora?

-Pues en la calle Colón de Valencia y a las 10h ¿puedes?

-Vale, sí, como quieras.

 

Llegado ese día las dos chicas acudieron al sitio previsto donde habían quedado, se miraron fijamente, pero no se dijeron nada, se fueron a una cafetería cercana de allí, una vez sentadas, empezaron ha hacerse preguntas sobre su vida.

-Yo soy adoptada y ¿tú?

-¿A si?, pues yo... mi madre me dijo que tenía una hermana, pero que se la quitaron cuando la tuvo por ciertos motivos, de los que no estoy muy informada y yo llevo un tiempo buscándola pero no la he encontrado aun, y si fueras tu mi hermana, porque nos parecemos un poco... ¿no crees?

-Pues la verdad es que un poco sí.

Una le dice a la otra que saque el carné de identidad para comprobar sus datos, ambas se quedan mirándolo.

-A ver tus datos.

-Pero si nuestros nombres y apellidos son iguales.

-Exacto y nuestros padres se llaman igual.

-Y nuestra población también es la misma.

-Yo creo que si nuestros nombres, apellidos, el nombre de nuestros padres, la población coincide y a lo mejor muchas otras cosas más, tal vez seamos hermanas.

 

 

-Pues tal vez, como dices muy bien, sea así y en ese caso yo estaría súper contenta de que fueras tú, porque desde que hablé contigo me pareciste una persona súper simpática, agradable...

-Yo también.

-Pues mira, como hermanas, un día te vienes a mi casa y te presento a mi familia ¿te parece bien?

-Sí, lo mismo te digo yo, ya me llamarás y me lo dirás ¿de acuerdo?

-Vale.

Las dos se fueron súper emocionadas por lo ocurrido; porque la que estaba buscando a su hermana la había encontrado, y la otra no tenia ni idea de que tuviera una hermana, había encontrado una; y que por un cruce de líneas ambas se hayan encontrado.