El gato que quería ser perro. Gloria Martínez.

Todo comenzó una mañana de principio de verano. Güisqui iba por la calle como siempre, y al girar la esquina de la calle donde había dormido, se encontró con su amigo Coco.

Coco nada mas vedo lo saludó y le dijo:

-! Qué asco ¡He visto un perro y me ha tocado dar la vuelta porque odio cuando ladran.

-Bueno, sí, eso molesta, pero debe ser divertido ser perro, tú sabes lo que es lo que es estar en verano y no tener miedo al agua, estar en sitios que no sean los de siempre. Cosas así ¿no crees?

-Pues yo pienso que los perros se aburrirán más que nosotros. . -¡Bueno pues yo voy a ser perro por un día!

- Eso es una tontería, pero yo no te voy a quitar la ilusión.

-¡Adelante!

-¡Gracias!

Y le gustó, pero se dio cuenta de que su amigo tenia razón y que para hacer lo mismo que un perro prefería ser un gato y se dio cuenta que siendo lo que fuera seguiría siendo un animal.