En un pueblo de Badajoz. Adrián Navarro.

(José de un pueblo cercano de Badajoz  quiere llamar a su amiga Amparo de Badajoz también, pero llama a una misteriosa Amparo que esta de vacaciones en el caribe)

JOSE: ¿Amparo?

AMPARO: Si, ¿si quien llama?

JOSE: Soy yo José

AMPARO: Ah, ¡hola José!

JOSE: Huyy chica ¡como te ha cambiado la voz!

AMPARO: Que va, si mi voz es la misma. Serás tú que últimamente, estás algo sordo.

JOSE: ¿Yo? Pero si me operaron hace nada de los oídos. Bueno será el móvil, que ahora esto de la tecnología... deja mucho que desear. Bueno que ¿que ambiente se respira por Badajoz?

AMPARO: ¿Badajoz? ¡Si estoy en el Caribe!

JOSE: ¡Uy! Pero con lo mal que esta la cosa y tu en el paro ¿como te lo puedes permitir?

AMPARO: ¿Yo en el paro? Pero si a mi me tocó la lotería hace unos tres meses. Tres kilos para ser más exactos.

JOSE: ¡Caray!  Amparo, que callado que te lo tenías, mala pécora.

AMPARO: ¿yo? Pero si te invité a cenar al mejor restaurante francés de España

JOSE: Encima de que me mientes te jactas de mí. Pues que sepas que nuestra amistad ha acabado

AMPARO: Pero José, si tú sabes mejor que nadie que te invité a aquel restaurante en el que conociste a tu novia
JOSE: ¡Ah no! Eso si que no lo aguanto. ¡¡¡¡ Que te burles de mi viudez!!!! Adiós mister desconocida, ojala te pille una tormenta tropical de esas y mueras ahogada con tus millones.

(En ese momento José cuelga)