La camisa y la corbata. Patricia Bou.

Era el día de la fiesta de cumpleaños de la chaqueta. La camisa recién planchada colgaba de la percha, la corbata pendía junto a ella.

Cuando la corbata se estaba colocando en la camisa, las dos se miraron con tensión...

Dijo la camisa:

-Por favor corbata, no me aprietes tanto que me vas a ahogar!!

-Siempre quejándote camisa, que si te tienes que pasar el último botón, que si el  nudo es demasiado grande, que si...

-¡Para, para! ¡No sigas!

-He adornado camisas desde hace muchos años y estoy harta de que la mayoría de la gente siempre se queje.

-Camisa -dice la corbata- ya te puedes ir a la fiesta que hoy no voy a ir contigo.

Al rato viene la camisa gritando:

-¡Corbata! ¡Corbata! Todos se me han reído porque tú no estabas y me han dicho   que iba poco elegante.

-Espero camisa, que otra vez no te quejes tanto y yo te prometo que te acompañar  a la fiesta.

-Gracias corbata, no me quejaré más.