La mujer del pañuelo rojo. Zaira Barroso.

Ocurre en una gran ciudad cuando la gente corre de aquí para allá, otros llevándose a los niños par aquí y para allá y otros intentando ganarse la vida. Son las nueve de la mañana, se abre el portal de un gran edificio, un hombre con su maletín y bigote te dirige a coger el ascensor, mira a que botón llamar primero a ver si tiene suerte y al rellano que llegue y le abran la puerta a la que toque. Toca el botón cuatro, ese era su número preferido, sube el ascensor, llega al rellano, se abren las puertas y sale, toca la primera puerta, se abre y sale una mujer con su bata y un trapo rojo colgando en su bolsillo.

VENDEDOR: -¡Buenos días! (sonriendo)

MUJER: - Buenos días (con cara de pocos amigos)

VENDEDOR: -Solo serán unos minutos, ¿puede atenderme por favor?

MUJER: -No puedo, tengo prisa.

VENDEDOR:-Quisiera que me atendiera, solo serán unos minutos por favor.(Saca de su maletín un libro)

MUJER: -Bueno si es así, pase usted.

Los dos actores se meten dentro de casa y llegan al salón.(Se sientan)Se oye una radio de fondo.

MUJER: -Voy a apagar la radio, así podremos hablar mejor.(Hace el inicio de levantarse)

VENDEDOR: . No se moleste, no es ninguna molestia.(Cogiéndola del brazo)

MUJER: -¡Insisto! Solo será un momento.(Sale corriendo a apagar la radio)

En esos momentos la radio estaba anunciando que hay una asesina en serie muy peligrosa que siempre lleva puesto una bata y un trapo rojo colgando por eso ella insistía en apagarla.

MUJER: -Ya puede seguir buen hombre.(Con sonrisa traicionera)

VENDEDOR: -(Algo nervioso y sin poderse creer lo que había escuchado) Me acabo de acordar de que la hora de las visitas acaba de finalizar, lo siento volveré otro día.

 

MUJER: -Es una lástima la verdad parecía interesante ese libro de su maletín, pero antes de irse, ¿por qué no prueba este bizcocho que acabo de elaborar yo misma?

VENDEDOR: -Guárdelo para el próximo día, hoy me encuentro un poco mal del estómago. (Con cara de susto)

MUJER: -¡Usted no sale de aquí sin probarlo! (Gritando)

VENDEDOR: (Marca el número de emergencias de la policía y corriendo hacia la puerta les dice la dirección)-¡Señora por favor déjeme salir!

MUJER: (Saca de detrás de su trapo un gran cuchillo de carnicera) (amenazándole) -¡Pruébelo!

En ese momento entra la policía de un gran golpe por la puerta y detienen a la mujer del pañuelo rojo y la bata y tranquilizan al hombre que estaba al borde de un ataque de nervios. Al día siguiente el hombre apareció muerto con el pañuelo rojo en el cuello y la mujer de la bata desapareció de la cárcel, todavía nadie sabe donde está, siempre quedará la duda.