Antes de escribir

ALQUIMISTAS DE LA PALABRA. CREACIÓN LITERARIA.NARRACIÓN 12. PUNTOS DE VISTA B

POSIBLES PUNTOS DE VISTA EN UNA NARRACIÓN.

 

 

NARRADOR HISTORIADOR.

(3ª PERSONA)

Narrador omnisciente.

Observador externo.

Narrador editor.

 

NARRADOR -ACTOR.

Narrador- protagonista.

Narrador - personaje secundario.

Narrador - observador de la acción.

 

 

  • Narrador omnisciente: Aquel que cuenta la historia desde un punto de vista que le permite conocer absolutamente todo, inclusive los pensamientos y sentimientos íntimos e inconfesables de todos los personajes. No encuentra límite a sus facultades descriptivas y por lo general, no adopta opinión alguna ante lo que cuenta. No influye en los hechos de la historia ya que su cometido principal es observar y contar. Debe describir los hechos objetivamente desde un punto de vista en tercera persona.


Ser entusiasta se había vuelto su vocación social, y, a veces, aunque no sintiera entusiasmo se entusiasmaba con el propósito de no desilusionar a quienes la conocían. La tenue sonrisa que, aunque no le iba a sus suaves rasgos, llevaba siempre en los labios, expresaba, como en los niños mimados, una continua consciencia de su meloso defecto, que ella ni deseaba ni podía ni consideraba correcto corregir.

                                                              León Tolstoi
 

 



Observador externo. Narra desde un punto de vista en tercera persona, lo que se puede observar. Esta técnica es empleada cuando el novelista no desea describir más que los signos externos, siendo impersonal y no omnisciente, quedándose su conocimiento en los hechos que cualquier persona puede captar a través de los sentidos. Al igual que pudiera funcionar una cámara de cine, mostrando hechos, no analizándolos.
  • Era Matías Manzano un hombre adormecido, maquinal. Se había acostumbrado a quitar las hojas del calendario, a bostezar; a ponerse la bufanda, a oír cómo le daban los buenos días sus compañeros de la oficina y cómo contestaba él.

    Carmen Martín Gaite

  • La técnica del narrador editor es una narración desde fuera. El verdadero narrador, nos hace creer que él no ha escrito la obra, sino que la está contando sobre unos escritos que se ha encontrado en algún lugar y de algún modo. Esta técnica es utilizada por Cervantes en el Quijote ya que él dice que se cuenta la historia sobre unos papeles de un tal Cide Hamete Bernengheli.
  • En "El Quijote", Cervantes dice haber encontrado la obra, escrita en lengua arábiga por un tal Cide Hamete Benengeli.

    "Estando yo un día en el Alcaná de Toledo, llegó un muchacho a vender unos cartapacios y papeles viejos a un sedero; y como soy aficionado a leer, aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado desta mi natural inclinación tomé un cartapacio de los que el muchacho vendía, y vile con caracteres que vi ser arábigos. Y puesto que aunque los conocía no los sabía leer, anduve mirando si parecía por allí algún morisco aljamiado que lo leyese".

  • Narrador-protagonista. El narrador-protagonista cuenta su propia historia. El narrador en primera persona (yo) adopta un punto de vista subjetivo que le hace identificarse con el protagonista y le impide interpretar de forma absoluta e imparcial los pensamientos y acciones de los restantes personajes de la narración.

  • Hace unos años, -no importa cuántos exactamente-, teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo y nada en particular que me interesara en tierra, pensé en irme a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo. Es un modo que tengo de echar fuera la melancolía.

    Herman Melville

    Si cuenta su propia vida se llama autobiografía.

  • Narrador -personaje secundario. Cuenta la historia desde un punto de vista cercano al protagonista , pero al no ser el personaje principal nos da una visión más objetiva de los hechos. No conoce los hechos ni los pensamientos del resto de los personajes y sólo puede describir aquellos hechos que ve o bien los que otros le cuentan a él o ella

  • Interesante aunque elemental," dijo [Sherlock Holmes] mientras regresaba a su rincón favorito, donde se hallaba el sofá. "Ciertamente hay dos o tres indicios en el bastón. Nos proveen de la base para varias deducciones."
    "¿Se me ha escapado algo?" le pregunté dándome ciertos aires de importancia. "¿Acaso hay alguna minucia inconsecuente de la que no me haya percatado?"
    "Me temo, querido Watson, que la mayoría de sus conclusiones son erróneas. [...]»