Cómo lo han hecho otros.

ALQUIMISTAS DE LA PALABRA. CREACIÓN LITERARIA.NARRACIÓN 6. HIPÓTESIS IMAGINARIA

 

Lee este resumen del libro de Jordi Sierra i Fabra La biblioteca de los libros vacíos

Tadeo, el jefe de la estación de un pequeño pueblo, regresa a casa después de una larga jornada de trabajo cuando, al pasar por la plaza de San Casiano, pisa una letra. Al acercarse a la biblioteca municipal que lleva más de un año cerrada, descubre que por debajo de la puerta se escapan millares de letras. Angustiado, corre a casa del alcalde del pueblo y los dos juntos van a comprobar lo que pasa. Al abrir la puerta de la biblioteca, descubren montones de letras de todas las formas, tamaños y colores por el suelo, mientras que las páginas de todos los libros están en blanco.
El hecho provoca un gran revuelo en el pueblo. El alcalde convoca a los concejales y a los ciudadanos y ciudadanas, quienes después de largas deliberaciones y de diversos e infructuosos intentos de solucionar el problema, no tienen más remedio que llamar a la capital y dar cuenta inmediata de los hechos al Ministerio de Cultura. Cumplido el trámite y después de pasar por diferentes secretarias y secretarios, al cabo de tres días llega al pueblo el enviado del Ministerio: Acacio Robledal, profesor emérito de lenguas hispánicas, quien después de las investigaciones
oportunas hace un diagnóstico demoledor: la causa de la insólita pérdida de las letras por parte de los libros, es ¡LA INCULTURA!, y les ordena que no hagan nada hasta que les lleguen instrucciones del Ministerio. Todos piensan que aquella situación no tiene salida, cuando Margarita, una niña de diez años, hija del alcalde, cree tener la solución: recoger las letras caídas y usarlas para escribir libros nuevos con ellas. Para comprobar si su idea es acertada, cuando sus padres están durmiendo, coge una linterna de la cocina y va a la biblioteca. Una vez allí, comprueba que su plan funciona perfectamente. Al día siguiente, cuenta a sus amigos lo que ha hecho y les invita a seguir su ejemplo. Aquella misma noche, y durante muchas otras, más de cincuenta niños y niñas acuden a la biblioteca para escribir sus propias historias. Pero como los niños tienen que escribir de noche y duermen poco, sus padres acaban descubriendo el secreto. Aclarada la situación, los vecinos y vecinas también deciden convertirse en escritores, adultos y jóvenes van a la biblioteca para crear nuevas historias, usando las letras amontonadas por el suelo. En eso están, cuando llega la comitiva de la capital con el Ministro de Cultura al frente, quien al encontrar el pueblo vacío, se traslada directamente a la biblioteca. Ante tal situación, el Ministro, que también quiere contribuir a la tarea de recuperar la biblioteca, decide escribir su propio libro. Al terminar el día, el ministro se
despide del pueblo muy satisfecho y poniendo a los vecinos como ejemplo de comportamiento positivo, puesto que no le han pedido dinero y además han solucionado el problema. Y así fue como el pueblo se convirtió en el de mayor índice de escritoras y escritores por habitante de toda la humanidad. Tanto fue así que muchos años después, tres de aquellos niños y niñas, ganaron el Premio Nobel de Literatura y la biblioteca del pueblo fue declarada Patrimonio de la Humanidad.