EL LOBO HAMBRIENTO. Estefanía Sánchez

Érase una vez tres cerditos que vivían en el bosque, dos de ellos se pasaron el verano tumbado al sol, y el otro se construyó una cabaña de ladrillo para resguardarse en el invierno de los fríos y el lobo. Cuando veía a sus hermanos holgazanear les decía: "el invierno llegará y el lobo se os comerá", ellos le contestaban: "yo tengo una cabaña de paja, y yo de ramas, allí nos resguardaremos".

 

Cuando llegó el invierno, cayeron las nieves, y los animales salieron hambrientos de sus guaridas, el lobo con sus uñas afiladas y el estomago vacío, empezó a pensar quien sería su próxima presa, se encontró con los tres cerditos que estaban buscando leña y dijo: "aquí tengo mi merienda", les persiguió con ánimos de zampárselos, pero ellos pudieron llegar a sus cabañas. Persiguió al primero, hasta su cabaña de paja y con un simple soplido la derrumbó, el cerdito salió corriendo a casa de su hermano. Cuando llegó el lobo a la cabaña de palos le dio un empujoncito y la derribó, teniendo que salir los dos cerditos despavoridos a casa de su otro hermano.

 

Los dos hermanos, cuando llegaron a la cabaña de ladrillos estaban temblando de miedo, pero el cerdito listo les tranquilizó diciéndoles: "aquí estamos a salvo".

 

El lobo pasó varias horas intentando entrar en la cabaña, al fin se rindió y se adentró en el bosque. Allí se encontró con Caperucita que iba de camino a casa de su abuelita, habló con ella y pensó: "esta noche lleno la panza". Cogió un atajo del bosque hasta casa de la abuelita, y cuando Caperucita llegó, notó algo raro en su abuelita, y le dijo: "¡Abuelita que ojos más grandes tienes!". -"Son para verte mejor". "¡Abuelita que orejas más grandes tienes!". -"Son para oírte mejor". "¡Abuelita que manos más grandes tienes!" -"Son para acariciarte mejor". "¡Abuelita que nariz más grande tienes¡" -"Son para h olerte mejor". "¡Abuelita que boca más grandes tienes!" -"Es para comerte mejooooor".


Y POR FIN EL LOBO MERENDÓ!!!