Caperucita Roja y su amiga Blancanieves.Angel Fenollosa.

Érase una vez, una niña llamada Caperucita Roja, que vivía en una casa de campo junto a su madre. Cada día, Caperucita iba a visitar a su amiga Blancanieves, que vivía justo al otro lado del bosque y que se encontraba esos días enferma.

  Uno de esos días, en los que Blancanieves se encontraba un poco enferma, Caperucita decidió ir a visitarla. Su madre, le dijo que le llevara a Blancanieves unas manzanas recién cogidas del manzano, para que se sintiera mejor. Al fin, Caperucita salió de su casa, en dirección a la casa de su amiga Blancanieves.

Mientras iba por el bosque, Caperucita se encontró con un lobo a mitad de camino y este le quería dar una manzana para su amiga Blancanieves, pero como a Caperucita le habían enseñado a no hablar con desconocidos no la cogió. La manzana estaba envenenada y el lobo lo que quería hacer con ella era que Caperucita se la diera a Blancanieves y esta se pusiera más enferma, de tal manera que Caperucita y la madre de Blancanieves se quedarían en la casa preocupadas por Blancanieves y mientras tanto él entraría en la casa y se las comería a las tres. El lobo decidió marcharse, porque el plan le había salido mal, ya que Caperucita no le había cogido la manzana y esta continuó su camino hacia la casa de su amiga Blancanieves.

Cuando Caperucita llegó a casa de Blancanieves, se quedó sorprendida, porque esta había aumentado de peso y tenía mucho pelo por el cuerpo, entonces lo dejó pasar. Pero cuando pasó un rato, se dio cuenta de que la chica que estaba en la cama no era Blancanieves, sino que era el lobo que se la había comido a ella y a su madre, por eso estaba tan gordo. Entonces, el lobo se dio cuenta de que Caperucita sabía que él no era Blancanieves, de tal manera que decidió parar de mentir y comenzó a perseguirla por la casa para así comérsela.

Cuando pasaron unos minutos, Caperucita comenzó a gritar y tres cerditos que pasaban por allí, porque que iban cazando y además, tenían fichado al lobo, porque les había destrozado sus casas, fueron a ayudar a Caperucita. Entraron en la casa y fueron a buscar al lobo. Cuando lo encontraron, cogieron la escopeta que llevaban para cazar y le mataron. Una vez que el lobo estuvo muerto, cogieron un cuchillo y le abrieron la tripa y ahí se encontraban Blancanieves y su madre. Cuando estas dos salieron, se abrazaron a Caperucita y las tres juntas les dieron las gracias a los tres cerditos. De esta manera Blancanieves, su madre y Caperucita acabaron siendo felices fuera del estómago del lobo.