EL elefante y la rata. Jorge Marín.


 Había una vez un bosque en el que vivían muchos animales, dos de ellos eran una rata y un elefante. Siempre estaban discutiendo: que si uno era más ágil que el otro, que si era más rápido, que si era más inteligente, etc.
Los otros animales del bosque cansados de oírlos discutir, decidieron someterlos a un concurso y el que ganara más pruebas sería el mejor.
Un día fueron  juntos a la biblioteca y decidieron hacer una prueba para saber quién era el más inteligente, el que memorizaba mejor. El elefante empezó a leer sin descanso al igual que la rata, cuando acabaron el elefante había ganado, pues, de todo es sabido, que los elefantes tienen una memoria prodigiosa.
Mas tarde, hicieron una carrera de obstáculos para haber quién de los dos era el mas ágil. La rata era muy ágil y corrió todo lo que pudo saltando los obstáculos, el elefante se atascó en uno de ellos. La rata lo tenía todo a su favor, había ganado la prueba. 
Por la noche, realizaron otra prueba, que consistía en saber cuál de los dos apagaba un incendio en el menor tiempo posible , es decir, quién era el más rápido. A la rata le costó mucho tiempo y el elefante lo realizó en un momento.
El elefante iba en cabeza, aunque la rata no desesperaba, solo quedaban dos pruebas para ver quién era el mejor de los dos, todos en el bosque estaban intrigados por saber cuál de ellos sería el ganador, si el elefante por ser grande o la rata por ser pequeña.
Unos días después de haber descansado, realizaron otra prueba, la prueba consistía en viajar en canoa por el río hasta el gran lago.
La rata como pesaba poco se desplazaba por el agua con  su canoa pequeña y ligera  y el elefante al ser más pesado y corpulento, no cabía  casi en la canoa por eso le costaba más desplazarse por el río. La rata le llevaba una gran distancia al elefante y por mucho que este lo intentara, ella navegaba más rápido y seguía ganando. Al final ganó la rata con gran ventaja.
El elefante aceptó su derrota y que su compañera le hubiera ganado esa misma prueba.
Los animales del bosque al ver que habían empatado prepararon la última prueba, la definitiva, pero la rata y el elefante decidieron que no harían más pruebas que lo importante era su amistad, y que no necesitaban realizar ninguna más para demostrar quién era el mejor. Y se marcharon a celebrarlo.