El tiovivo. Mateo Górriz.

El Tiovivo. Mateo Gorriz.

  Érase una vez en el pueblo Cesenatico, a la orilla del mar. Llegó un tiovivo que los niños siempre querían montarse en él. Se preguntaban los padres que tendría de especial ese tío vivo. El hombre que le daba cuerda era pequeño y flacucho. Un día, un anciano se subió con su nieto y observaba como ascendía dando la vuelta al mundo. Cuando bajaron del tiovivo el anciano le quería preguntar cómo lo había hecho, pero no pudo porque todos los niños se abalanzaron y el tiovivo tenía que volver a rodar .El anciano pensó que no se lo diría a nadie porque le dirían que a su edad montar en un tiovivo no es bueno.