EL tiovivo.Alvaro Pérez.

Un día, llegó un tiovivo a Cesenatico, en la orilla del mar. Todos los niños querían subir al tiovivo. Las madres les decían ya aburridas a los niños si querían hacer otra cosa, pero no les hacían caso.

 

        Más tarde un abuelo montó al tiovivo, pero salió volando y salió de la Tierra, asustado se preguntó donde iría. Pero cuando se dio la vuelta  vio a todos los niños  del tiovivo detrás de él, lo que pasó fue que estaba dando la vuelta al mundo, y de repente apareció en el tranquilo tiovivo.

 

       Cuando bajó se dijo: Es mejor que no lo cuente a nadie porque quizás se rían a mis espaldas, o dirían que era demasiado viejo para subir al tiovivo.