La gatita con botas y el gato presumido. Carolina Ors

Había una vez, una ratita llamada Katy con botas, que iba presumiendo de botas que a demás eran nuevas. Iba dando un paseo por el campo que iba al pueblo a la tienda cuando de repente un hermoso gato entró en la tienda. Compró lo que quiso y se fue a su casa, la ratita al súper a comprar unas cosas pero como se le hizo tarde y se fue a su casita. El gato estaba barriendo en su casa, y se encontró una moneda, y pensó que..., que se podía comprar una pajarita para fardar y encontrar esposa y estaba poniendo folletos por si querían ir a su casa a ver si le gustaba a él lo que veía.

Primero entró una perrita muy mona llamada Marina.

-Hola me llamo Marina, y soy una perrita muy guapa y no ladró por las noches.

-Dijo la perra.

-No, no eres mi estilo lo siento, y gracias por haber venido.-Le dijo el gato.

La siguiente era una mona, muy mona llamada Isa.

-Hola soy Isa soy una mona muy mona y no lloró por la noches.-Dijo la mona Isa.

-El gato le dijo, eres muy guapa quédate a dormir conmigo para ver si me gustas más.

Al día siguiente cuando se despertó. A la mona no le gustaba el gato porque por las noches maullaba mucho y antes de que se despertara el gato se fue. El gato al despertar vio que no estaba la mona y se puso un poco triste porque la mona si que le interesaba pero siguió haciendo entrevistas. Mientras la ratita con botas, era una heroína porque salvaba a muchos animales, y les ayudaba. La ratita al cabo de un par de días fue al pueblo a hacer la compra y cuando llegó se encontró un folleto que ponía. "Buscó esposa, soy gato presumido con mi pajarita nueva ven a mi casa si te intereso". Y la ratita como lo vio el otro día y se enamoró de él, pues fue a hacer la entrevista. Fue, aunque estaba en la fila que había muchas chicas, se ve que era un gato solicitado, pero le llegó el turno.

Hola buenos días soy una ratita me llamo Katy y llevó botas nuevas y estoy calladita por la noches.-dijo la ratita.

¿Y las botas? dijo el gato

Que pasa con mis botas, son bonitas y me dan suerte.

Pues a mi no me gustan así que si no estas dispuesta a quitártelas por mi, no me interesas. - Le dijo el gato.

Pues bien -Dijo la ratita.

¿Sabes que gato? me gustabas antes porque me creía que ibas a ser más simpático con la gente, pero veo que te interesas solo tú y no te importa la gente y que buscas esposa para fardar de que estés casado, y que solo buscas una chica guapa y sin sentimientos ni amabilidad y la buscas que se vista bien y todo eso. Sinceramente no mereces la pena. -Afirmo la ratita

El gato se quedo un poco mal, por lo que le dijo la ratita.

La ratita se fue a casa disgustada por el comportamiento del gato porque ella se creía que iba a ser más amable y simpático el gato, pero vio que no.

Y ella siguió con su misma rutina de salvar a los animales.

El gato se quedo disgustado y pensativo como pedirle perdón a la ratita.

Al final el gato fue a la casita de la ratita y habló un rato con la ratita y le pidió perdón por su comportamiento, y también le pidió que si podían ser amigos, y al final se hicieron muy amigos y cada día iban a visitarse a sus casas, cada día en una. La ratita le enseñó a el gato a ser más amable y fueron felices amigos, luego más adelante serían novios, pero de momento amigos.