La niña invisible. Gloria Carruana.

Érase una vez una niña que se llamaba Inés y que vivía en un valle situado entre dos montañas. En una estaba Villarriba y en la otra Villabajo. Los habitantes de Villabajo no eran amigos de los de Villarriva, ni los de Villabajo de los de Villarriva.

Inés quería ser amiga de los niños de los dos pueblos, pero estos no la querían porque no era ni de uno ni de otro. Así pues Inés jugaba con los pájaros, el agua, las plantas, pero no dejaba de estar triste porque se sentía sola y tan triste estaba que no dejaba de llorar hasta que sus lagrimas la borraron y desapareció.

Al cabo de un tiempo los animales la echaban de menos, ya no se escuchaban las alegres canciones, y una gran tristeza invadió el valle. Los habitantes de los pueblos Villariba y Villabajo se dieron cuenta de que la niña no estaba y se sintieron culpables.

Más tarde decidieron organizar una fiesta de reencuentro con los dos pueblos para ver si así la niña aparecía al verlos unidos, pero no apareció.

Entonces los niños jugaron con los pájaros y los animales del bosque y sus alegres cantos hicieron que aparecía en el centro de los dos pueblos, todos los niños fueron a abrazarla y decidieron llamarla "La niña del valle de la alegría."

Y los niños de Villarriba y de Villabajo se hicieron amigos y decidieron jugar juntos. Entonces Inés volvió a hacerse visible y nunca estuvo sola porque tenía muchos amigos.