La niña invisible. Vanesa Enguídanos.

Érase una vez una niña que se llamaba Inés y que vivía en un valle situado entre dos montañas. En una estaba Villarriba y en la otra Villabajo. Los habitantes de Villabajo no eran amigos de los de Villarriva, ni los de Villabajo de los de Villarriva.

Inés quería ser amiga de los niños de los dos pueblos, pero estos no la querían porque no era ni de uno ni de otro. Así pues Inés jugaba con los pájaros, el agua, las plantas, pero no dejaba de estar triste porque se sentía sola y tan triste estaba que no dejaba de llorar hasta que sus lagrimas la borraron y desapareció.

Un día decidió hacer algo, ella no sabia que sabia desaparecido. Pensó sola, sentada debajo de un árbol. Un día como no se le ocurría nada, le pidió ayuda a sus únicos amigos, los pájaros.

Inés como podía hablar con los animales, cuando los pájaros le dijeron que hacer, lo entendió.

-Haz un bello camino juntando Villarriva y Villabajo -dijeron los pájaros.

Inés pensó, ¿cómo podría hacer un bello camino?

De repente unas gotas de agua le cayeron a las manos, Inés estiró los brazos, y dos pájaros se posaron en sus manos y como llevaban tierra en sus patas hicieron barro en las manos de Inés. Ella se miró las manos, ¡barro!, con eso aria el camino.

Al día siguiente comenzó con el camino con ayuda de todos los animales del bosque. En una semana acabaron de hacer y de decorar el camino. Cuando los niños de las dos montañas lo vieron pensaron que era una tontería pero decidieron seguirlo para ver a donde llegaba. Al final del camino, había un lago, entonces una voz que salía del centro del lago dijo -Venid hacia mi.

A los niños les daba miedo pero cuando quisieron volver el camino se había desvanecido, la única opción que les quedaba era ir hacia la voz. Cuando se encontraron los niños de las os montañas, la niña apareció de nuevo. La niña les explicó por que había hecho todo eso, les dijo que lo había hecho para que se encontraran todos y los niños lo entendieron.

Y los niños de Villarriba y de Villabajo se hicieron amigos y decidieron jugar juntos. Entonces Inés volvió a hacerse visible y nunca estuvo sola porque tenía muchos amigos