La tortuga y la liebre.Vicente García.

Érase una vez una liebre que se burlaba de todo el mundo. Hasta que un día se enfadaron con ella. Ella pensó que como nadie le hacía caso después de insultar a los otros animales con las tortugas funcionaria insultarlas, pero a las tortugas les molestaba mucho eso.
-La liebre rió y dijo: sois más lentas que una tortuga vieja.
-Oye, que no seamos tan rápidas como tú no significa que seamos una escoria: decía una tortuga con cara enfadada.
La liebre siguió insultándolas día tras día. Pasaron meses y meses y la liebre seguía insultándoles.
Al cabo de unos años una tortuga explotó de rabia y le dijo que a lo mejor las demás tortugas estaban dispuestas a que les insultara pero ella no!. Ella le retó a una carrera.
-¿Estás segura de que quieres morder el polvo?: decía la liebre
-Sí, y me da igual con tal de enseñarte una lección.
-Vale correremos el día 31 de Diciembre: decía la liebre.
La tortuga empezó a entrenar, tardó dos horas a dar la vuelta a su barrio. La liebre estaba tan confiada en ganar que: se pasó todos los días en su casa echada en el sofá. Mientras tanto la tortuga estuvo todos los días entrenando por su barrio. La tortuga no conseguía superar las dos horas de recorrido.
-A este paso ganaré la carrera ni muerta: decía la tortuga.
A la tortuga le gustaba inventar cosas i se creó unas zapatillas que eran el doble de rápidas que la liebre .Por fin llegó el gran día y la tortuga le dijo a la liebre que no tenía ni una posibilidad de ganarle.
-¿A donde vas con esas zapatillas?
- A  la mili: decía la libre.
-Ja jaja ja ja: decían los espectadores.

 -Sí, ahora verás, te voy a enseñar una lección de carrera: dijo la tortuga

-Si, ja ja ja ja ja ja : rió la liebre.

-Preparados listos ya.
Comenzó la carrera y la tortuga iba perdiendo porque quería darle ventaja a la liebre ,la tortuga se rió ,apretó el botón de velocidad extrema, se perdió en el horizonte en pocos segundos alcanzó a la liebre y le dijo:¿Haber quién gana ahora liebre?.
Al final la tortuga perdió la carrera porque quería ver como se comportaría la liebre al dejarle ganar. La liebre no volvió a insultar a más animales aprendió la lección.
NO HAY QUE INSULTAR SI NO QUIERES QUE TE INSULTEN ATÍ!!