La ultima cena. Christian Cantín.

 

Hoy sería el último día de reunión con mis discípulos, yo aún no sabía nada de lo que me iba a ocurrir, pero parece que todos los demás, los que yo pensaba que eran mis amigos, sí que lo sabían. Yo ya notaba que todos parecían un poco nerviosos y que hablaban sobre mí, pero no pensaba que sería de gran importancia. Tomás se enfrentó a mí con su dedo haciendo un gesto que no sé lo que significaba exactamente. Todos se comportaban de una forma muy rara, algunos me daban la espalda, otros me insultaban. Sobre todo Juan se comportaba muy raro, estaba más nervioso que los demás,  no sé por qué, ni tampoco se lo pregunté pero tenía un cuchillo en la mano. Todos estos años pensé que al menos tenía unos pocos amigos, pero no tenía ni eso, y nunca me abría imaginado que esta sería mi última cena. Al fin todos me traicionaron, pero Juan se atrevió a decírmelo, pero no más decirme que me iban a crucificar ya vinieron a por mí, y nunca pude volver a ver a nadie.