Los Tres Cerditos y el Lobo. Katie

Había una vez tres cerditos que vivían con su madre en Segorbe. Ya se estaban haciendo mayores y la madre les comentó que solo había 2 habitaciones y que ya eran demasiados grandes para caber todos allí.

Les dijo que deberían buscar otro sitio donde vivir. Un sábado los 3 cerditos salieron para buscar una casa donde vivir. Pero como no encontraron casas no les quedó otra opción que comprar un trozo de terreno cada uno. Pero los cerditos no se daban cuenta de que sus trozos de terreno valían mucho, más de lo que parecía. Una inmobiliaria los quería para construir pisos para alquilar. Y estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para tenerlas. Esa tarde los tres cerditos fueron todos juntos a Leroy Merlin para comprar todos los materiales. Uno lo iba a hacer de madera, otro de ladrillos, y el último quería  hacer una casa prefabricada .Esa tarde cuando estaban en sus trozos de terreno hablando con los obreros y planificando como iba  a ser la casa, apareció la inmobiliaria. Empezó a decirles que no necesitaban el terreno para nada y que sabía que en ese pueblo había muchos trozos de terreno con casas ya construidas y que ella lo podía resolver. Podía comprar los 3 trozos de terrenos por 200 euros más de lo que ellos habían pagado, y que les daría una casa gratis. Uno de los 3 cerditos le contestó amablemente y le dijo que no importaba estaban muy contentos con el trozo de terreno que se habían comprado.

Después de 6 meses la primera casa ya estaba construida (la casa prefabricada). La inmobiliaria aún no se había rendido .El día siguiente fue a la casa prefabricada y dijo que había un hombre interesado en su casa y que la quería comprar, y que ese hombre era muy rico. El cerdito lo pensó y dijo que no estaba seguro, le gustaba su casa mucho pero con todo ese dinero podría comprar la casa de sus sueños y aceptó la oferta .La casa se vendió y la inmobiliaria estaba muy contenta porque había conseguido comprar el trozo de terreno porque en realidad ¡el hombre rico era ella!

El pobre cerdito se quedó sin casa porque no logró encontrar una casa.

La inmobiliaria hizo exactamente lo mismo con el segundo cerdito.

¡Solo necesitaba el último trozo de terreno y podría construir los pisos! Intentó lo mismo con el tercer cerdito pero no funcionó ya que sus otros dos hermanos estaban viviendo con él y se lo habían contado todo. Intentó varias cosas más pero fuera lo que fuera los tres cerditos nunca aceptaron otra vez. La inmobiliaria no logró construir los pisos y destruir el pueblo. Y como la casa del tercer cerdito era tan grande vivieron ¡todos juntos y felices para siempre!